Reseña por Manu López para EMDT

¿Qué ha sido para vosotros este año?. Seguro que cada uno podría dar una respuesta diferente. Con sus luces, sus sombras, pero marcado especialmente por el giro que ha dado todo. Sin embargo, si preguntamos a Verlín, banda valenciana indie-rock, estos podrán deslizarnos su nuevo disco que lleva el nombre de este especial año, Dos Mil Veinte. Un primer LP de doce canciones con una identidad sólida y valiente.

Directa es el la primera canción del disco. Atmósfera espacial y una letra que poco a poco va golpeando. Batería con presencia que marca el ritmo del track. Entendemos como va a ser el camino que va a recorrer Verlín en este disco. Así, Estropeando la Escena es una canción más rápida, pero mantiene el halo místico. ‘Dejaré de perseguirte / por este extraño lugar / y tú empezarás a seguirme / es una ley natural’ dice el tema. En este caso la eléctrica toma presencia y se hace notar sin tapujos. Probablemente esta sea una de las canciones más redondas del álbum.

En cambio, Navidad de Verano parece más pop, dentro de la onda indie que impera en la banda. Una canción sosegada y bien trabajada, unida a una bonita melodía y letra: ‘secuestraré un par de minutos / de cada mes del verano’. De esta forma, Acuarelas entra absolutamente en clave rock. Una letra desenfadada con aire nostálgico nos lleva a un tema gamberro y con garra.

Por otro lado, María nos presenta una canción más íntima y pausada que poco a poco se va encendiendo. Según avanza va cargándonse, tomando peso con la instrumental. Entendemos que cada canción de Dos Mil Veinte lleva un hilo conductor con el disco, pero a su vez tiene autonomía propia de ser diferente a las demás. Un claro ejemplo sería Intensiva. Un tema que mete cambios durante sus dos minutos y medio de duración. Frena, acelera, cambia el ritmo y no pierde concordancia.

De esta forma llegamos al ecuador dlsco. A Medias, más lenta y con un deje amargo en su texto, también introduce cambios a través de la batería en cada curva de la canción. Tanto en esta canción como en el disco en sí, Verlín demuestra ser una banda de una altura musical más que notable. Suenan conjuntados y por la canción en cada una de ellas. Como hemos dicho anteriormente, cada una cuenta una historia y lleva un ritmo totalmente distinto. Sheffield es rápida y divertida con un estribillo bien marcado y la guitarra como protagonista.

En noveno lugar Barcos de Hielo, como en otras canciones del disco, comienza con cadencia hasta explotar, y así va introduciendo cambios de ritmo mientras la letra discurre entre la pena y las ganas. ‘Somos barcos de hielo en el mar mediterráneo, somos estrellas fugaces que nos cruzamos’. Otra bonita canción que sumar a la ya amplia lista.

Encarando la recta final aparece Cocaína. Una canción pegadiza y atrevida. Muestra una cara casi festiva y liberadora de Verlín. En cambio, en Alla Voy, la canción más larga de este trabajo, caemos en un tema tranquilo con pocos elementos. Es el lado maduro y reflexivo de Dos Mil Veinte.

Para cerrar el telón Decidiendo por Mi Cuenta. Una canción con un sonido increíble. De las más originales y con enganche del disco. Como muchos de los temas de este trabajo también transita por cambios durante todo el track, casi podemos encontrar distintos capítulos dentro de una misma canción. Una maravilla. De esta forma ponen punto y final a este gran primer LP. Ojalá grupos como este pueden enseñar sus canciones pronto en directo. Están hechas para ello. Mientras, podremos disfrutarlas en plataformas. Gran trabajo.

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