Jesús Lara, un nombre que resuena en el panorama indie, vuelve a cautivarnos con sus nuevas canciones «El día en que dejamos de jugar» y “Todo el mundo es idiota (Menos tú)” (estrenada recientemente).  Cargadas de sensibilidad y profundidad, refleja el talento único de un artista que ha sabido combinar su pasión por la música y la poesía para construir un universo sonoro inconfundible. Con más de dos décadas de experiencia, Lara no solo ha perfeccionado su arte como músico y compositor, sino que ha dejado su huella como técnico de grabación, ingeniero de sonido y estratega en promoción musical.En esta entrevista, exploraremos su nuevo proyecto, sus influencias y su perspectiva sobre el presente y el futuro de la música independiente. Lara nos habla desde su experiencia y su amor por la creación, y nos invita a conocer el trasfondo de una propuesta que no solo busca entretener, sino también conectar en lo más profundo con su audiencia.

Tu nuevo single «El día en que dejamos de jugar» tiene un título muy evocador. ¿Qué historia hay detrás de esta canción?

Se trata de una reflexión, desde la mediana edad, sobre lo que fuimos, lo que pensábamos que seríamos a estas alturas y lo que en realidad somos. Echar la vista atrás y hacer balance…

Segundo single: Todo el mundo es idiota menos tú.

Querría ser un anti-villancico o el villancico cínico, pero también una re-visión del aluvión de mensajes buenistas, de las redes sociales, de lo que nos enviamos a través de esos hermosos teléfonos en los que invertimos el dinero que no tenemos, de los “coaches”, del “levántate”, “tú puedes”… cuando muchas veces, ejem, en realidad, no puedes…. En fin, me aburre, me preocupa, me apabulla, me asquea y esta es la forma de decirlo.

El título (alguien me ha dicho que es lo menos malo de la canción) es la adaptación de una frase de Homer Simpson, quizá el único referente válido en esta época.

Tu trayectoria abarca desde la composición hasta la producción y el marketing musical ¿Cómo equilibras estos roles tan diversos dentro de tu proyecto?

La apuesta es todo a la composición. Lo más importante para mí, para nosotros, lo que nos mueve, nos obsesiona y nos apasiona es escribir una canción para luego grabarla y lanzarla. Todo lo demás, arreglos, producción, algo de ingeniería de sonido, mezclar, masterizar, RRSS, es parte de “lo que nos toca hacer” a los músicos humildes para tratar de sacar adelante su proyecto.

En tu música encontramos elementos de rock, blues, psicodelia y electrónica. ¿Cuáles son las influencias que más han marcado tu estilo?

Me gustaría decir que soy más original, pero no. Lo mío es lo de todos. Cuatro pilares básicos: Beatles, Stones, Dylan, Bowie. Y la segunda fila: Zeppelin, The Band, Neil Young, Faces, Joni Mitchell, Who, Kinks, Black Crowes, Wilco, RHCP… Pero también los españoles y argentinos: La Frontera, Radio Futura, Ronaldos, Rodríguez, Enemigos, Kiko Veneno, Calamaro, Fito Paez. Pero también cosas como Vinicius, Toquinho y Jobim, Miles Davis, Gillespie, Sinatra.

De los modernos, poco, pero bueno. De mis hijos he aprendido a apreciar cosas como Tangana o Zoo (rap en valencià). De ahí, al infinito.

Con Letras Eléctricas y Flores Raras exploraste la colaboración artística a un nivel muy profundo. ¿Qué papel juegan las colaboraciones en tu proceso creativo?

Tengo una máxima. Si en el camino de la vida, me encuentro con alguien que puede hacer alguna cosa en términos musicales, tenemos que intentar algo, una canción, una colaboración, un coro, una frase en una canción. Es una especie de “firmar el compromiso”, de dar fe de la amistad. Si escribes una canción a dos manos con alguien, esa relación pasa a otro plano, sube escalones.

Para mí, hacer música es algo que se fragua en comunidad. Me parece triste, y lo he hecho durante miles de largas horas, esa imagen del músico, sólo con una guitarra y un ordenador. Me gusta encerrarme con gente en una sala y lanzar sonidos, notas al aire y tratar de montar algo con la corriente eléctrica que nos recorre.

En el caso de ese disco, era una idea antigua, basada en los discos de poesía de Loquillo de los 90, musicar en clave rock textos de poetas emergentes, cercanos, alternativos. Ahí hemos trabajado con gente cercana, y otros que ahora, después de la experiencia, ya lo son. Gente que, de otra forma, nunca podría haber conocido y hora me enorgullece contar con su amistad.

En un mundo musical tan saturado, ¿qué opinas de las listas de Spotify y su impacto en la música independiente? ¿Crees que favorecen o dificultan a los artistas emergentes?

En un mundo musical tan saturado, como tú dices, las vías de sacar cabeza son las mismas que hace años, pero con distinto nombre. Entiendo que, en ciertas listas de Spotify (las más escuchadas… o no, artificialmente $$ infladas, eso es harina de otro costal), entrar es igual de difícil que anteriormente entrar en los 40 principales o que te pinchara Julio Ruiz u Ordovás en Radio 3. Sinceramente lo veo tan lejos, tan artificial, que no tengo opinión formada.

Tus letras abordan temas como el amor, el erotismo y cuestiones sociales. ¿Qué inspira tus historias y cómo decides qué mensaje transmitir en cada canción?

Como buen músico, siempre ando falto de ideas para letras. Cuando por fin tengo clara la idea, no me suele costar mucho desarrollarla, pero, insisto, es la idea inicial lo que cuesta. Por eso, ando siempre con la antena puesta, a la espera de algo que haga “click” en mi cabeza. Ojos y mente despierta. Cosas que pasan por delante de mí: relaciones que empiezan, que acaban, noticias (soy mucho más lector de prensa y escuchante de radio que de otros géneros), mensajes en redes, costumbres, hechos cotidianos, etc.
Sé que no soy muy original, tengo amigos músicos que escriben canciones sobre Geología, pero creo en que las canciones han de tener una vocación universal, atemporal y hasta cierto punto transversal y que han de tocar algún punto de los receptores de sentimientos que tenemos los humanos con oídos. Y a eso me remito.

El panorama actual está dominado por géneros como el reguetón. ¿Qué opinas de esta tendencia y cómo encaja tu propuesta dentro del contexto musical actual?

Desde que tengo uso de razón musical, “lo actual es una mierda y lo que mola era…”, así que prefiero escuchar algunas cosas, y esperar que el tiempo realice su función filtradora. En diciembre de 2024 me encantan cosas que mi yo de 1985 criticaba…
Otra cosa es si quiero (sí) y me atrevo (no!!!) a introducir algunas cosas en mi música. Además, no sé si lo sé hacer. Algunos detalles electrónicos, efectos como autotune o vocoder, pero poco más….

Mi propuesta musical creo que no encaja en ese contexto actual. Otra cosa es que yo creo que el contexto musical actual es TODO: reguetón, rock adulto, latino, indie, sectores más o menos “ocultos” a los medios como la escena reggae o heavy, los cantautores, el revival de los 80, música en valencià o català, el flamenquito pasado por diversos estilos… y ahí nuestra propuesta sí que creo que puede encajar. En cuál? Ni puta idea.

Con tantos festivales saturados en el calendario, ¿cómo crees que pueden destacar los proyectos independientes como el tuyo?

Ahí el mercado tiene la respuesta. Muy difícilmente pueden destacar. No tenemos la fuerza financiera, ni la originalidad, ni la vanguardia, ni los contactos, ni la situación geográfica (te hablo desde Alcoi, en el interior de Alicante), ni, por qué no decirlo, la edad. ¿Algún promotor festivalero está leyendo esto? Escuchamos tus ofertas.

Hablando de futuro, ¿qué metas tienes para los próximos años y qué podemos esperar de tu música en el corto y mediano plazo?

Lo que nos encanta es hacer canciones, así que nos hemos propuesto lanzar una canción cada mes-mes y medio durante el presente curso 2024-25 (ya llevamos dos) y al final del mismo, recopilarlas en un álbum. Todo muy antigua usanza… incluso probablemente suponga nuestro primer vinilo tras 6 CDs. 
Y tratar de llevarlo al directo, a ver si salen bolos… ¿Algún promotor festivalero está leyendo esto? Escuchamos tus ofertas.

La inteligencia artificial está empezando a tener impacto en la creación musical. Como compositor y productor, ¿cómo ves esta tecnología? ¿La consideras una herramienta o una amenaza?

La TV iba a comerse a la radio y a fagocitar la música grabada, internet iba a arrasar con todo (y en parte así fue), pero finalmente, cada medio ha ido encontrando su lugar, así que creo que lo que hoy parece una amenaza finalmente será una herramienta que usaremos más o menos asiduamente como hoy lo hacemos con Google o las redes sociales.
Confieso haber usado IA para encontrar una palabra, una rima o un detalle para alguna letra que se me había resistido durante semanas…

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