John Serrano, el talentoso músico y productor andaluz, regresa con «Granada», el primer adelanto de su próximo álbum Still Alive, previsto para mayo. En esta nueva entrega, Serrano fusiona con maestría el flamenco, el jazz y el folk, creando una propuesta fresca y contemporánea que mantiene vivas las raíces de su tierra. Con letras cargadas de emoción y una instrumentación envolvente, el artista nos sumerge en una historia de amor y despedida.

En esta entrevista, exploramos su proceso creativo, sus influencias y su visión sobre la música actual. También hablamos de festivales, listas de Spotify, el impacto de la inteligencia artificial en la música y el auge del reguetón urbano.

1. «Granada» es el primer adelanto de Still Alive. ¿Cómo surgió este tema y qué representa dentro del álbum?

Musicalmente, el tema es un desarrollo de lo que ya presentamos en «Alive», una mezcla de folk y jazz acústico, esta vez incorporando guitarra española y palmas, e incorporando uso del compás o progresiones armónicas un poco alienígenas para cualquiera de los tres géneros, pero que parecen estar funcionando al oyente tan bien como a mí, por suerte. Respecto a lo lírico, es un pequeño homenaje a una persona que significó mucho para mí, por eso de escribir solo de verdad y sin nombrar, que decía Cohen. Es una exploración de las relaciones humanas, concretamente el amor y en especial cierta sensación de estar viviendo algo magnífico que no te pertenece del todo… «Granada» es un poquito mi «Gran Gatsby». El álbum, «Still Alive», que lanzará la disquera británica Monochrome Motif Records en mayo, continua con esta exploración, pero nos pareció lo más adecuado adelantar el «opener» del disco.

2. En tu música hay una fuerte fusión entre flamenco, jazz y folk. ¿Cómo llegaste a este sonido tan particular?

Lo cierto es que la grabación de «Alive» fue algo casi accidental, en un momento en el que me quedé prácticamente sin equipo, temporalmente por suerte. Al verme «forzado» a grabar solo sonidos orgánicos (es decir, cualquier cosa que pudiera grabar con el micro de condensador), ocurrió este diseño sonoro tan específico para estos dos álbumes. Creo que esta fusión tan descarada viene precisamente de mi relación con el jazz y el rock progresivo… Pero sobre todo, ocurre porque así es como he empezado la mayoría de canciones que he compuesto o arreglado… «Alive» era una forma de aproximarme a ese proceso en sí, sin artificios, sin armonías vocales, a toma única a ser posible, sin baterías programadas ni ningún tipo de sonido no «acústico». «Still Alive» va bastante más lejos, eso sí, pese a un primer adelanto bastante amable.

3. Tus letras tienen una carga emocional muy profunda. ¿De dónde sacas la inspiración para escribir sobre el amor y la vida?

De permitirme pasarlo muy mal y muy bien, de exponerme y hacer el ridículo, de ser vulnerable. Gracias a la impagable guía y mentorazgo del incansable poeta y amigo Ángel Ferrer, no me permito a mí mismo ni una sola frase de relleno, ningún mecanismo de defensa en mi escritura, lo cual, aunque me deja bastante desprotegido a mí, reconforta al oyente. Es un trato que tenemos.

4. La industria musical está en constante cambio. ¿Cómo ves el papel de la inteligencia artificial en la música actual? ¿Crees que puede afectar a la autenticidad artística?

Sin duda, pero nos lo hemos buscado. El uso desmedido de correctores de tono (autotune, melodyne), el sampleo constante y decenas de prácticas más totalmente inmorales para con el oyente, y a menudo para con otros artistas, han pavimentado el camino. Y no, no creo que nadie divirtiéndose jugueteando con MidJourney o Suno sea un criminal, ni puliendo sus propios logos o bocetos para desarrollar ideas nuevas. Pero usar IA no te convierte en artista, te convierte en cliente de un algoritmo. Y se puede hacer comedia con IA, y diseño web, y código… Pero requiere bastante más que prompting hacer arte, y creo que aunque a la mayoría nos resulte llamativo escuchar una versión robot de Kurt Cobain cantando Barbie Girl, no, no nos va a sustituir. En mi experiencia, sin embargo, la música y la industria musical tienen tanto que ver como el océano y una piscifactoría. No se me escapa la ironía de necesitar a esta industria para poder desarrollar y expandir mi actividad, pero no siento ningún cariño o apego por lo que representa, ni respeto lo que aporta a los artistas, ni a los oyentes. Además, si algo bueno han traído consigo la globalización y las redes sociales, es la posibilidad para artistas de bases o músicos independientes de conectar entre sí y construir alternativas cada vez más fuertes a los grandes sellos o a las prácticas deleznables de la mayoría de plataformas de streaming. Tengo la suerte de formar parte de algunas de estas comunidades, y debo decir que la alternativa, aunque es un camino largo y no, no incluye atajos con IA o splice, ni loops de stock del Logic, ni autotune que no sea como lo usaron Cher o Rob Swire, es totalmente factible, sostenible, y si trabajas duro (no smart: duro), rentable.

5. Los festivales cada vez apuestan más por los mismos nombres. ¿Crees que esto afecta a la diversidad musical y a las bandas emergentes?

Creo que si se cierra una puerta, hay que abrir una ventana. Es muy bonito recorrer caminos pavimentados, pero es muchísimo más excitante abrir uno nuevo a machetazos por la selva, con sus serpientes y sus arenas movedizas. Creo que es inevitable que, eventual o puntualmente, la industria (festivales, grandes sellos, streamers, etc.) y los artistas nos necesitemos, pero como digo, si la industria nos falla, construimos la nuestra propia… Sin blackjack, ni tonterías.

6. ¿Qué bandas o artistas emergentes nos recomendarías? ¿Algún nombre que creas que merece más reconocimiento?

Se me ocurren cientos. Últimamente ando obsesionado con el rap de Poetical Nadz y la música post-clásica de Andrew Hartshorn, pero creo que si hay un nombre en España que merece portadas de revistas es SomeWhereOut, el titánico proyecto de rock progresivo de mi compañero en ya unas pocas de aventuras musicales, el guitarrista, productor y compositor Raúl Lupiáñez. Pero he trabajado con cientos de músicos desde Canadá a Australia que merecen mucho más reconocimiento del que tienen: Above the Snow Line, Mike Allen, Cosmic Bos, Ultimate Rick Jones, Dino DiMuro, Collette McLafferty… Como digo, un océano de gente increíble arriesgando y probando cosas. Es un gran momento para ser músico.

7. Las listas de Spotify suelen estar dominadas por un grupo reducido de artistas. ¿Cómo ves esta dinámica? ¿Te afecta como artista independiente?

Si algo he aprendido en el poco tiempo que he pasado de aficionado insistente a cantante y productor profesional, es que todos los números, en Spotify, listas o RRSS son una cortina de humo, en un inmenso número de casos. Ventas directas, y directos/horas en estudio, solo eso cuenta. Bandcamp y Patreon, y formar comunidad con otros artistas. Hay webs que te hacen vinilos, libros o CDs on demand. Hay música en directo en prácticamente todas las ciudades de España y toda la Costa del Sol, que yo sepa. Eso sí: si yo te invito a jugar en mi casa a un juego que yo me he inventado, con reglas distintas para ti que para mí, te cobro, te castigo por mis propias negligencias y luego te denuncio… ¿Cómo verías esa dinámica?

8. El reguetón y el urbano siguen siendo los géneros más escuchados en España. ¿Cómo ves su impacto en la música y en la industria actual?

Hay muchísimas cosas buenas en ambos géneros, pero me temo que lo más interesante de ambos suele estar en la periferia del mainstream o directamente en el underground. Me temo que el hip hop, como antes el rock, haya perdido su propio significado al convertirse en establishment, y en la actualidad necesite precisamente de cierta marginalidad para existir con coherencia y ser la fuerza política que empezó siendo, y en el caso del reggaeton comercial… No hay que confundirlo con algo que no es. Es un productor ultraprocesado pensado para cumplir una función festiva, no ofende a Bartók, no ofende a Björk, no debería ofender a ningún fan de Metallica o Miles Davis. En mi caso, creo que alcanzó su «peak» con Daddy Yankee o Don Omar, cuando el uso de la estructura, la armonía y la melodía eran auténticos y arriesgados… Y ojo, que el impacto del género llega a temas como «Run» de Foo Fighters. Pero sí, el reggaeton y el hip hop y el rock de los tops de las listas se me antoja bastante de plástiquete, decir lo contrario sería desmerecer el trabajo auténtico del que soy testigo a diario.

9. ¿Qué podemos esperar de tu directo? ¿Tienes fechas de conciertos programadas para presentar Still Alive?

Pues aún ando tipo Tyler Durden/Nick Fury reclutando y entrevistando a músicxs, para el proyecto a medio plazo de también adaptar al formato acústico soul/jazz/art pop otros temas de mi catálogo y trabajar en composiciones nuevas, pero de momento es bastante probable que presente el álbum en solitario empezando por Reino Unido, concretamente Leicester y alrededores. «Still Alive» es una producción licenciada en exclusividad para Monochrome Motif Records, y están trabajando muy duro para que obtenga la cobertura que sentimos que merece, y la inmensa mayoría de mis fans (algunos de ellos amigos) están allí, buscando pubs y salas disponibles, haciendo el trabajo duro. Aunque me encantará presentarlo en España tanto como sea posible.

10. Para terminar, si pudieras describir Still Alive en una sola frase, ¿cuál sería?

Te va a romper el corazón.

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