La talentosa María Daz regresa con fuerza a la escena musical con su nuevo single, Goodbye Song. Tras ganar el concurso Oviedo Rock en 2022, su carrera ha crecido con pasos firmes, y ahora nos presenta una canción que promete marcar un antes y un después en su trayectoria. Grabada en Estudios Mans bajo la producción de Juan de Dios Martín, este tema destaca por su interpretación cruda y honesta, donde la voz y el piano se entrelazan en una única toma.
Hoy hablamos con María sobre su música, influencias, la industria actual y mucho más.
1. Goodbye Song es un tema muy personal y grabado en una sola toma. ¿Cómo nació esta canción y por qué decidiste grabarla de esa manera?
Goodbye Song nació de una manera muy simple: un día no podía dormir por un problema personal, me senté al piano y prácticamente salió entera. Lo considero algo muy especial, porque al menos para mí, es muy poco habitual que fluya una canción entera, letra incluída así, de una vez. Debe de ser lo que se dice de las musas y la inspiración… la canción se compuso sola, yo sólo estaba ahí para plasmarla.
El decidir grabarla en una única toma viene, por un lado, de querer darle aún más dramatismo y peso a la interpretación (porque hace que destaque mucho más todo el proceso emocional que narro en la letra) y por otro, porque consideramos que un punto fuerte y diferenciador de mi proyecto musical es precisamente el poder mantener esta fluidez y calidad sonora en un directo. Decidimos que podría ser una magnífica carta de presentación.
2. En tu música se perciben influencias de artistas como Lady Gaga, Regina Spektor o Florence & The Machine. ¿Cómo han impactado en tu sonido y en tu manera de componer?
Creo que normalmente se le da mucha importancia a las influencias, como algo similar al pedigree: (me lo invento) «suenan como MCLAN como si el vocalista fuera Michael Jackson» jajaja Y nos sentimos obligados a etiquetar nuestras influencias como para dar credibilidad a nuestro sonido ante un público o unos inversores que sin ellas no apostarían por nosotros.
Evidentemente a todos los músicos nos influyen nuestros favoritos, de la misma manera que «se nos pega» la manera de hablar de nuestros padres o nuestros amigos, pero al final todos sacamos nuestra propia voz y es lo bonito. En mi caso, me gusta pensar que no sólo me han influido en el sonido o las canciones que hago… si no que son artistas a las que admiro mucho porque han luchado por llegar al «yo soy esto, hago esto, creo que lo que hago y si además te gusta, perfecto». Creo que Lady Gaga o Regina Spektor me han enseñado mucho de utilizar todas las herramientas que la música puede darme para contar historias.
Al igual que MUSE, Queen, Hans Zimmer, y D. Alfredo de la Roza que era el director del coro en el que llevo toda mi vida cantando. Las influencias van más allá del mero «me parezco a tal artista cantando». No sé si hacia fuera se apreciará, pero yo las siento así.
3. Has trabajado con un equipo de primer nivel en este single. ¿Cómo fue la experiencia de grabar con Juan de Dios Martín y qué aprendiste en el proceso?
Creo que haber podido trabajar con él ha sido uno de las mejores experiencias que he podido tener hasta la fecha. A nivel musical y a nivel personal. Yo tenía muy claro que no quería cambiar ni adaptar mi proyecto, y me daba cierto miedo que él me lo propusiera, porque hasta entonces me había encontrado con muchos «lo que tienes que hacer es añadir una banda, es cantar en castellano, es hacer música más comercial… Pero fue todo lo contrario, Juande entendió perfectamente de qué va lo que yo hago, cuáles son mis puntos fuertes, y lo trabajamos.
Básicamente trabajar un tema con él ha sido como tener una masterclass privada jajaja Hay que ir con una libreta para tomar notas de todo lo que tiene para contar y que puedes aprovechar para componer y arreglar temas en el futuro. Hya mucho, mucho aprendizaje sacado de esas sesiones. Y además, que alguien con tanta trayectoria como él te diga que lo que haces tiene valor y potencial, que eres bueno haciendo lo que haces… a nivel personal es como un chute de energía, que además llegó en un momento en el que lo necesitaba mucho.
Trabajar con él ha sido un 10/10, vamos.
4. La industria musical está en constante cambio, y las listas de Spotify parecen estar dominadas por los mismos nombres. ¿Crees que hay espacio real para las bandas emergentes en este panorama?
No quiero adornarlo: está bastante complicado. Sí que es verdad que ha habido una democratización del proceso de creación de música, en el sentido de que a día de hoy puedes tener fácilmente un estudio en casa, crear tu propia música y compartirla, cuando antes tenías que sí o sí pasar por una discográfica. Pero eso también hace que haya muchísima gente publicando música constantemente y hace que sea mucho más dificil destacar.
Es un momento en el que quien más dinero tiene (porque lo tenga, porque reciba ayudas, porque tenga «padrinos») lo tiene más facil para publicar, y no necesariamente va a ser el mejor producto. Si unimos eso a que en la mayoría de espacios en los que tocar es imposible acceder hasta que tengas X seguidores, X discos publicados o te apadrinen determinadas marcas… Es muy complicado y agotador dar ese primer saltito que te permita pensar «vale, hay posibilidades».
También está el tema de lo que se considera «emergente». Desde mi punto de vista, una banda con mucho talento, pero que no ha podido permitirse publicar nada y que sólo tiene 400 seguidores en redes sociales no puede estar en la misma categoría de emergente que otra banda con 3 discos, 2 giras nacionales y un patrocinio de una marca. Hay muchos concursos y ayudas… pero ¿las recibe quien de verdad las necesita? ¿O se las lleva alguien que ya tiene tirón porque es un nombre que «ya resuena» y parece que «se merece más el premio», o es más facil que sus 20.000 seguidores le voten?
Creo que muchos artistas se dan por vencidos, por cansancio, apatía y frustración. ¿Hay espacio para las bandas emergentes? Por supuesto, pero el camino es agotador.
5. Has participado en concursos y has pisado escenarios importantes. ¿Cómo ha sido tu experiencia en festivales y qué opinas de la escena en directo para artistas emergentes?
Las mejores experiencias siempre vienen de cualquier concierto, negociación, grabación, trabajo, entrevista… en la que te validan como artista y de repente notas que te tratan como un profesional cuyo trabajo es valorado. Y eso (por desgracia) no necesariamente está ligado a escenarios más grandes.
Desde el punto de vista de tocar para tanta gente, las sensación es increíble. En mi caso, es notar que ese par de miles de personas, que no vienen a verte a tí, que no comulgan con el tipo de música que haces, pero ahí están, de repente se han parado a escucharte un ratito. Y eso es un tesoro que me llevo y una memoria a la que recurro cuando las cosas no van tan bien, en plan: «eh, tira pa alante, que la gente aprecia lo que haces».
Para los emergentes está muy complicado tocar en directo (en unas condiciones dignas). Al menos en Asturias, hay una ausencia muy grande de locales pequeños en los que dar conciertos y creo que es algo que necesita solucionarse. El salto es de tocar una canción «for free» en un micro abierto, a tener que costearte el alquiler de una sala de 500 espectadores, probablemente perdiendo dinero (lo cual nos lleva de nuevo a que quienes tienen más oportunidades son los que por el motivo que sea tienen ese dinero para gastar, que no invertir).
De lo de que no haya posibilidad de dar conciertos cobrando, y menos facturando… mejor hablamos otro día…
6. Hoy en día, la inteligencia artificial está entrando en la música, desde la composición hasta la producción. ¿Cómo ves su impacto en la creatividad y en el futuro de la industria?
Creo que las IAs son una herramienta muy buena pero con un peligro tremendo. AL igual que el archiconocido ChatGPT es muy buena herramienta para hacer brainstorming, correcciones, índices de contenido, pero tiene el peligro de que el usuario le pida que le haga el trabajo completo, con las IAs de creación y producción musical pasa lo mismo.
Son maravillosas en buenas manos, para hacer correcciones, por ejemplo, de algo que al productor musical le llevaría horas (o sería imposible), o para hacer maquetas rápidas con instrumentos virtuales y dar forma a una canción que luego será grabada en estudio por músicos, con una producción bien hecha, etc. El peligro es que se use para sustituir completamente tanto la creación musical como el trabajo de producción, y es algo que ya está empezando a pasar y da mucho miedo.
De momento, creo, se nota muy bien lo generado por IAs y el público aún tiende a descartarlo. Pero ojalá se regule, como para todo el arte: la creación de ilustraciones, la generación de doblajes, efectos especiales en vídeos, deep fakes… Al final el problema y lo que da miedo no son las inteligencias artificiales, si no las personas y el uso fraudulento que se les puede llegar a dar en malas manos.
7. Muchas de tus letras hablan de emociones profundas, como el amor y la pérdida. ¿Qué papel juega la música en tu vida a la hora de procesar estos sentimientos?
Las emociones profundas son algo que podríamos decir que unifica la experiencia humana. De una u otra manera todos experimentamos maneras de sentir. Incluso cuando por un proceso
mental complicado estamos privados de emociones, todo lo relacionado con ello influye muchísimo en nuestro día a día.
Lo primero siempre es aprender a sentir, aprender a gestionar esas emociones (y recibir ayuda profesional si es necesario, que es algo que yo he hecho y me parece importantísimo) y, algunos tenemos la suerte de que la música nos sirve para canalizarlas.
En mi caso, ya sea por escucharlas, por interpretarlas o por componerlas, las canciones siempre me han servido para intentar entenderme a mí misma, para exteriorizar, explicar, poner en contexto o simplemente canalizar y desbloquear lo que siento para permitirle no enquistarse. Es muy liberador e inevitablemente se traduce a la música que hago e interpreto.
Decía que las emociones unifican la experiencia humana, y para mí eso trasciende también las barreras idiomáticas. Me esfuerzo mucho porque aunque el público no entienda la letra de lo que estoy cantando, o incluso si es un instrumental, puedan conectar con la idea central o las emociones que quiero transmitir con la interpretación. De eso va la música y el arte en general.
Supe que Goodbye Song estaba conseguida, cuando un par de personas de mi entorno me dijeron: no entiendo nada de lo que dices, pero sé que la canción me hace sentir triste. Uno de los mejores piropos que te pueden decir es que les has hecho llorar con una canción, porque sabes que has conseguido conectar con ellos.
8. Si tuvieras que recomendar tres bandas o artistas emergentes que te han sorprendido últimamente, ¿quiénes serían?
– Los Acebos, que con su sonido y todo lo que van sonando por ahí, creo que tienen un sonido muy bueno, unas canciones que suenan a la vez comerciales e independientes, y que están empezando a despuntar ahora, lo cual me alegra mucho porque se lo merecen tanto en lo musical como en lo personal.
– Lofácil, es un proyecto interesantísimo de creación musical e investigación sonora, con atmósferas de electrónica experimental, pero con mucha presencia de voz, y con un toque de pop oscuro que es increíble. Creo que todo el mundo debería chequearles y si tiene oportunidad, escucharles en directo, porque María y Carlos hacen (y son) magia.
– Y me vais a permitir que barra para casa y os mencione mi otro proyecto musical: Indocentes, un grupo de Rock&Roll con ciertos tintes Rockabilly, con mucha presencia femenina, que justo ahora en abril sacamos segundo disco y lo presentamos en directo, y estoy muy orgullosa de todo lo que hacemos y lo que creo que he podido aportar musicalmente desde que llegué al grupo.
9. Mirando hacia el futuro, ¿qué podemos esperar de María Daz? ¿Tienes planes para un álbum o una gira?
Pues ahora mismo me estoy embarcando en la aventura de intentar sacar un disco. Cuando gané el Oviedo Rock todo el mundo me decía que si iba a invertir el dinero en grabar disco porque les parecía lo lógico, pero yo en aquel momento (aparte de que necesitaba un piano y
equipo profesional y pagarme el alquiler) no sentía que tuviera algo que contar y para mí un disco no es simplemente un listado de canciones puestas en el mismo soporte.
Y ahora sí sé que quiero contar, así que es el momento. Veremos qué me puedo permitir (porque, de nuevo, para un emergente la financiación es complicada) pero ya sea con disco físico y videoclip profesional o sólo con ellas subidas a spotify como hasta ahora, antes de final de 2025 tendré música nueva, ¡eso seguro!
10. Por último, ¿qué consejo le darías a los músicos que están empezando y sueñan con hacer carrera en la música
Que confíen en ellos mismos, en el sentido de que mucha gente vendrá a decirte lo que creen que tienes que hacer y que cambiar para poder llegar a ser algo. Escucha sus consejos, pero pon en valor lo que tú crees que son los fundamentos de tu proyecto musical y no dejes que obliguen a cambiarlo.
Si no les gusta tu proyecto tal y como es y tú estás convencido del valor que tiene, busca en otro sitio. Es duro y es complicado, pero al final haces esto por ti, porque te gusta, lo disfrutas y sabes que con todo el curro que le echas te lo mereces. No dejes que te quiten tu esencia.
Y también (para los que empiezan y los que están) que luchemos porque como colectivo se nos tenga en cuenta, y se nos trate con la profesionalidad y respeto que nos merecemos.
Contratación
mariadazmusic@gmail.com
