Desde Gijón, la banda asturiana OBR se abre paso en la escena rock nacional con “Interferencias”, su álbum debut cargado de energía, actitud y esencia canalla. Tras superar desafíos como la pandemia y consolidarse como banda en directo, OBR apuesta por un sonido honesto y potente que conecta con el público desde el primer acorde. Hablamos con ellos sobre su primer disco, sus influencias, y su visión del rock y la música actual.

1. Primer disco: “Interferencias” es vuestro debut. ¿Qué representa este álbum para vosotros y qué queríais transmitir con él?

El álbum representa nuestro comienzo como grupo, es una materialización de lo que hacemos lo más honestamente posible. Es un puñado de canciones escogidas que tratan de las interferencias con el mundo que nos rodea, cada una con su propia personalidad. Con él no pretendíamos transmitir nada en particular, las canciones hablan por sí solas y son ellas las que transmiten, todo ello dentro de un contexto, que es el álbum. También representa nuestro propio sudor, ya que es completamente autoeditado, todo el proceso de creación, grabación, mezcla, máster…en fin, todo.

2. Presente: Desde vuestra formación en 2019 hasta ahora, ¿cómo describiríais vuestro crecimiento como banda?

En una sola palabra, enorme. Cuando comenzamos ya sabíamos muy bien lo que queríamos, y era hacer lo que más nos gusta, canciones, y es algo que no hemos dejado de hacer hasta la fecha. No hay un solo día de ensayo que no aparezcamos con algo nuevo. El álbum “Interferencias” no es más que una pequeña muestra de lo que hacemos en directo.

3. El rock hoy: ¿Cómo veis el panorama del rock en España? ¿Creéis que está viviendo una renovación o sigue siendo un género de nicho?

Sinceramente, hay pocas cosas que sorprendan. El rock en España sigue una estela y un camino muy marcado por artistas de su momento, parece que hay una obligación o un mandato silencioso de tener que hacer rock de determinada manera, algo bastante limitante. No parece que haya renovación, y lo que hay o está vacío de contenido o sigue el mandato silencioso, parece más un “parecer” que un “ser”.

4. Bandas emergentes: Vosotros sois una banda emergente que ha logrado destacar. ¿Qué consejos daríais a los que están comenzando ahora?

Que disfruten haciendo música, que no paren de aprender y que lo den todo en el escenario. Importante no obsesionarse con el éxito, que es papel mojado, porque puede llegar o no llegar, y si llega puede irse rápido. No es un camino fácil, hoy en día todo está sobre saturado y se tiende a la autogestión, el músico ha de hacerlo todo, o tener dinero y que te lo hagan. Pero lo primero es la música y la autenticidad.

5. Listas de Spotify: En la era digital, ¿cómo veis el papel de plataformas como Spotify para bandas como la vuestra? ¿Os ha ayudado a llegar a nuevos oyentes?

Es de risa, Spotify y las demás plataformas digitales no ayudan y pagan una miseria. Solo se alían con quien les interesa. Para lo único que valen es para estar presente, pero bueno, para eso pagas una distribución. Es un sistema muy injusto para los artistas, tanto para los emergentes como los que no lo son. Los oyentes llegan por otro lado y caen en Spotify por que es el medio más popular hoy en día para escuchar música.

6. Influencias: Vuestro sonido bebe del rock clásico y alternativo. ¿Qué artistas o bandas os han inspirado más en la creación de “Interferencias”?

Pues la verdad que muchas y variopintas, bebemos de muchos estilos..clasica, blues, funk, soul, pop, grunge, rock….que decir, nos gusta la música. Más bien podríamos hablar de sonido..por una parte está el bajista que tira a una manera de tocar estilo Flea, más funk y por otra la guitarra, que ya nos vamos a Slash..la voz va por otro lado, la batería lo empasta y ya tenemos a OBR, pero todo con nuestra originalidad..

7. Inteligencia artificial: ¿Qué opinión tenéis sobre el uso de inteligencia artificial en la música? ¿La veis como una oportunidad o como una amenaza para los músicos?

La inteligencia artificial puede ser una herramienta muy interesante en todos los ámbitos, en el sentido de que puede convertir una tarea tediosa en algo que se hace en un momento, eso es maravilloso, nos ofrece más tiempo para la creación. Lo que no puede sustituir es nuestra capacidad de crear, hay algo que nunca podrá aportar una máquina. Lo importante y necesario es legislar adecuadamente en cuanto a su uso y a la protección de obras.

8. Conciertos: Vuestra energía en directo es una de vuestras señas de identidad. ¿Qué sensaciones os lleváis de los escenarios hasta ahora? ¿Tenéis planes para una gira con “Interferencias”?

Las sensaciones son todas buenas. Lo que más nos gusta es el directo y el contacto con el público. El rock es ante todo una música para el directo. En estos momentos estamos planificando los siguientes conciertos, aunque pronto habrá que entrar a grabar de nuevo, ya que hay canciones para varios discos.

9. Festivales saturados: Con tantos festivales en la actualidad, ¿creéis que hay espacio para más propuestas o el mercado ya está saturado?

El principal problema no es que el mercado esté saturado, que lo está. El principal problema es que siempre tocan los mismos en los festivales, es un mercadeo entre partes..negocio, oferta, demanda….tendría que haber espacio para más bandas, especialmente para las independientes y autogestionadas. También interés de búsqueda y encontrar nuevos talentos y arriesgarse un poco más en ese sentido, que oye..estamos hablando de cultura. Si negocian y siempre tocan los mismos, puede tocarte algo bueno o te pueden meter por las orejas lo que les de la gana..como bandas tributo haciendo las canciones chorra, que parece que está de moda, lo que digo, la canción chorra. Parece que la gente no quiere pensar o sentir..

10. Reguetón y su moda: El reguetón domina las listas globales. ¿Cómo veis su impacto en la música actual y en el público joven?

A ver, pues sigo con lo que hablábamos antes, pero yendo más allá. Es una completa invasión en todos los sentidos. El problema es que nos invaden con la destrucción del lenguaje, del trato, de la conducta, haciéndonos volver a lo más básico musical e intelectualmente. Pongo la analogía de la música como si fuera un plato de comida..Gastronómicamente hablando puedo comerme un kebap de vez en cuando, pero no es mi alimentación principal, imagínate si lo comiera todos los días como acabaría. El kebap es como el reguetón. A comer se educa, el gusto se educa, tanto en la comidas como en la música. No veo mucho gusto ni educación últimamente. Pero no todo está perdido, el gusto y la educación continúa, tanto en jóvenes como no tan jóvenes..

11. Recomendaciones: Para terminar, ¿qué bandas o artistas emergentes recomendaríais a quienes están leyendo esta entrevista?

A OBR.

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