«Matabuenapura» sin duda representa un nuevo capítulo en la carrera de Mónica Matabuena y promete deleitarnos con su voz cautivadora, letras profundas y melodías envolventes. Acompáñenos en esta entrevista mientras desentrañamos los misterios y la belleza detrás de este álbum debut y conocemos de cerca a una artista cuyo talento y autenticidad están destinados a trascender en la industria musical.

1. ¿Cómo te sientes al haber lanzado tu tan esperado disco debut, «Matabuenapura»? 

Me siento feliz de ver el proyecto acabado, ha cobrado vida y  se ha transformado gracias a los músicos que tocan en él.

2. Cuéntanos sobre el proceso de desarrollo y crecimiento musical que experimentaste antes de lanzar este álbum.

Hace un par de años terminé el superior de Jazz en Madrid. He tenido profesores con los que he profundizado mucho en el análisis musical y me han llevado a donde no podría haber llegado sola.  Con las clases de composición y arreglos aprendí herramientas que me han permitido crear y dar forma a ideas que tenía en la cabeza y no sabía desarrollar. Fueron años muy intensos, de mucho aprendizaje, gracias a los cuales ahora tengo entre mis manos un material propio. Un cantante es un músico cuyo instrumento es la voz, a partir de ahí puedes darle más peso a tu interpretación, al contenido del texto o al contenido musical. En mi caso tenía ya cierto control sobre cómo manejar mi voz, pero no tenia nada original que decir.  Necesitaba estudiar música en profundidad para poder experimentar y sacar un fruto interesante y los estudios de jazz te lo proporcionan, sin duda. El proceso ha sido intenso y duro y el crecimiento ha sido grande.

3. ¿Cómo describirías tu voz y cómo crees que se destaca en cada tema de «Matabuenapura»?

No sé describir mi voz…  Intento que suene clara. Intento que suene bonita, empastada con el resto de los instrumentos. Intento que suene hablada, que suene a que es algo fácil. Tal vez a veces me paso de austera, intento que suene firme y no lánguida,  no apoyarme demasiado en los adornos sino intentar  pulir la claridad de mi sonido. Dicho esto.. tengo que confesarte que no llegué a mis objetivos porque grabé el disco con una fuerte afonía que me quitó estabilidad… fue complicado!

He querido expresar con la voz lo mismo que he querido expresar en el arreglo, ciertos adjetivos que permiten describir cada canción, no sé si el oyente lo habrá recibido… En “Un gran beso” hay dolor y llanto, y mucho cariño. En “Ojos verdes” quería presentar lo masculino frente a lo femenino. He intentado estar contenida en un tema tan profundo como «Blue in Green”  y dar más protagonismo al texto  en “Cuélame en tu habitación”, donde quería que sonara todo muy crudo.  “Delfines volando” es un tema para sentirse libre y lo que destaca es el poder de su melodía, que para mí es muy juguetona. En “Ahora mismo” he intentado que lo rítmico esté en primer lugar, en la voz también. Y en la Nana simplemente he querido cantar bonito 😉

4. ¿Qué influencias musicales reconocibles se pueden encontrar en el álbum y cómo lograste fusionarlas con tu propio estilo para crear un sonido genuino?

No sé si son reconocibles, solo puedo decirte que son reales y concretas. Era la música que estaba escuchando en el momento de concebir estos temas, no la fui buscando, estaba en mis auriculares durante aquel año. Por eso mi influyeron, fue inevitable. La tienes toda en una lista de Spotify que he creado para la ocasión. Te la dejo aquí!

Camila Meza es una músico chilena de enorme talento. Su manera de cantar me ha inspirado de manera directa, me gustan las cantantes que suenan así. Su disco “Traces” es una maravilla: su voz, su guitarra, la forma de los temas, esos arreglos tan bellos… quiero saber todo lo que ella sabe 😉

La cantante portuguesa María João es muy única, canta como le da la gana, literalmente, y con gran control. Al margen de que el resultado final me guste mucho o poco es enormemente inspiradora por la libertad que transmite su música. Tiene un disco llamado “Tralha” que me inspiró de manera directa para abordar el canto en “Delfines Volando”. Para ese tema también me gustaba la onda de Kurt Rosenwinkel en su disco “Caipi”. No se trata de copiar lo que hacen, sabes, sino más bien  de dejarse inspirar por la energía que transmiten para poder conseguir una energía parecida.

Ben Wendel es un saxofonista canadiense afincado en NY (creo) . Me escuché mil veces su disco “What we bring”, por él y por los musicazos que le acompañan. ¡Qué fácil suena todo lo que tocan y qué jodidamente complicado es tocar así!  La intro de “Solar” la copié y la transformé para la coda de “Ahora mismo”. “Spring” me influyó en los obligados de “Ojos Verdes”, la melancolía de “Doubt” me emocionó y me inspiró para “Un gran beso”, además de copiarle un extracto de una frase de su solo… no por nada, es que yo no paraba de tararearl! ¿Sigo…?

Para Ojos verdes me inspiró “Liberia” de Coltrane, más que nada porque parecen el mismo tema, escúchalo y verás.  Screaming Headless torsos tienen una versión muy bruta de “Blue in Green” y el solo del cantante comienza  con una frase  muy bonita, cuando yo estaba grabando el solo me encontré haciendo lo mismo, pensaba “qué haces, tía? Sal de ahí!”.

Estas son las más relevantes, pero si sigo hablando esta entrevista va a ser muy larga!

Como te digo, no hace falta fusionarlas con nada, son puntos de partida que luego se transforman según las personas con quien tocas. No intenté fusionar nada con mi propio estilo, es mi estilo el que evoluciona según los retos que me pongo… El sonido es genuino porque los músicos con los que toco lo son, tienen su manera de tocar propia y un concepto estético muy afín al mío. Cuando la música pasa por los intérpretes, se transforma y por eso siempre es única.

5. El disco abarca diferentes géneros, desde el jazz modal con influencias flamencas hasta baladas folk escocesas. ¿Qué te inspiró a explorar esta diversidad musical?

Los temas que elegí para hacer los arreglos no están ahí por casualidad. Este es mi primer disco, yo me preguntaba “¿quién soy yo y qué quiero contar?”. Los primeros temas que salieron en mi memoria son estos tres que tú mencionas: una copla que cantaba mi madre, una balada folk que tarareaba yo sin parar, y Blue in Green porque es un tema donde por primera vez sentí la trascendencia del jazz. Desde hacía años quería hacer algo con ellos y por fin ahora tenía herramientas, fue un disfrute máximo y un encuentro con mi pasado.

6. ¿Podrías hablarnos sobre el homenaje a la canción española en «Ojos Verdes» y cómo decidiste incluirlo en el álbum?

Como te contaba antes, es una canción que cantaba mi madre. Ella canta muy bien y se entrega mucho cuando canta coplas, tiene 84 años y todavía es una gozada escucharla. Ojos Verdes siempre ha sido mi favorita y por eso quise incluirla. Si te fijas en la letra, parece una obra de teatro en 2 actos: un hombre y una mujer se conocen, hay un fogonazo, se encuentran y se unen… en el segundo acto se despiden y ella se queda tan prendada de sus ojos que nos lo cuenta todo en una canción. Quise resaltar sobre todo el encuentro entre lo masculino y lo femenino, lo fogoso del amor, y desarrollarlo todo como si fuera una obra de teatro, deleitarme con las esperas que yo consideré necesarias, imaginando cómo lo contaría una actriz paseándose por un escenario.

7. En cada canción, se aprecia la sabiduría y el respeto por las raíces. ¿Cómo lograste mantener esa conexión con tus raíces mientras te reinventas musicalmente?

Qué bonito esto que dices, muchas gracias.
El jazz te ofrece esta posibilidad. Si estudias y analizas los músicos que tocan jazz ves que siempre ocurre esto: te estudias un tema, su melodía, armonía, ritmo, y tras una análisis y una experimentación, con todo lo que sabes y con todas tus carencias modificas alguno de estos parámetros, o todos, y das tu versión de los hechos. No solo en el momento de hacerte un solo, sino como concepto, la interacción de los músicos y su estilo personal da siempre un fruto único porque lo improvisado está presente en todo momento y es un elemento que importa. Desde esta manera de hacer música es posible reinterpretar el material que tengas entre manos, hacer algo propio que esté vivo y que en cada concierto o ensayo incorpore algo nuevo.

8. Háblanos sobre los talentosos músicos que te acompañan en este viaje musical. ¿Cómo fue trabajar con ellos y qué aportaron a las canciones?

Es verdad que son muy talentosos. Tenía ganas de tocar con todos ellos y en realidad todos ya se conocían de haber tocado juntos en otras formaciones. Con Marco Martínez ya lo había hecho anteriormente, nos comunicamos muy bien y tenemos gustos parecidos, quería qué él fuera el elemento armónico principal porque quería su sonido elegante y moderno en el resultado final. Y sus ideas , me encanta siempre cómo te acompaña. Además me sugirió ideas muy interesantes para la postproducción del disco. Los efectos sonoros y samples en “Delfines volando” , “ Blue in Green” y “ Nana”   son idea suya… nos divertimos mucho probando.

 Junto a Ander García y Miguel Benito han conseguido una sección rítmica suave pero contundente, hay mucho espacio para que se expresen todos y eso me ha gustado mucho. Me gusta mucho cómo tocan! Trabajar con ellos ha sido una maravilla, se implicaron al máximo, no solo por aprenderse todo el mogollón de arreglos, sino además por aportar su criterio y ayudarme a pulir el resultado final.

Después la aportación de Jorge Castañeda fue un regalo. Su actitud dispuesta y su enorme talento han hecho que estos temas en los que participan se hayan agrandado. Jorge es muy imaginativo y tiene una gran sensibilidad, se adaptó perfectamente al espíritu colaborativo que reinaba, aportando ese sonido y esos pedazo de solos pero dejando espacio para el resto. Es complicado tener dos instrumentos armónicos a la vez en un tema, en este caso Marco y Jorge. Hay que construir el arreglo para que uno no pise al otro, ellos lo integraron todo de maravilla y me gustó mucho verles tocar juntos. Chris Kase fue el broche de oro para el disco, estoy muy agradecida. No le conocía personalmente, soy nueva en esto, y sin embargo él aceptó amablemente. Ya habéis visto el resultado en “Un gran beso”… yo le preparé unas melodías simples para acompañar la melodía cantada, y se quedaron en una minucia comparadas con las improvisaciones que toco después, … ¿quién me manda escribir melodías para alguien que tiene tan buenas ideas? Jajaja, soy una insensata.  Chris captó la esencia triste del tema y lo llevó a otro nivel.

9. ¿Cuál crees que es el mayor impacto emocional que este disco tendrá en los oyentes? ¿Qué esperas que sientan al sumergirse en su mundo sonoro?

No soy capaz de contestar a esta pregunta jeje… Me gustaría que disfrutaran, que no se aburrieran! Que hagan surf imaginario como hago yo cuando escucho “Delfines volando” o que lloren un amor perdido escuchando “Un gran beso”. Ah, pues sí he podido contestarla…

10. ¿Qué sigue después de «Matabuenapura»? ¿Tienes planes para futuros proyectos o colaboraciones?

A veces pienso que me gustaría grabar los temas de JOÃO, el grupo de bossa nova de ida y vuelta que tengo junto a Marco Martínez.  Por otro lado tengo pendiente terminar arreglos vocales para un puñado de temas y ver a dónde me llevan… pero para eso necesito un poco mas de silencio y tranquilidad. A menudo pienso que tal vez nunca más vuelva a grabar un disco, porque todo requiere demasiado esfuerzo y dinero. Así que no tengo ni idea!

Contratación
monica.matabuena@gmail.com

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