Diez años de maravillosa tristeza
Crónica del concierto por Paloma Lorenzo para El Mundo de Tulsa
Mientras los técnicos de Dorian preparaban todo para lo que venía después, el respetable caminaba inquieto por la sala Totem. Se oían muchas opiniones, se adivinaban caras de emoción y las primeras filas empezaban a llenarse de fans muy sonrientes. Ahí estaban, ya salían y con ellos comenzaban los primeros acordes de Los amigos que perdí. Marc, desde el escenario y abrigado con una gabardina negra, como ya nos tiene acostumbrados, empezó a cantar y todos, absolutamente todos los asistentes le seguimos. El público saltaba, reía, se abrazaba e incluso se adivinó alguna lágrima, era la emoción. Dorian llevan 10 años (y algún que otro día más) contándonos lo que sienten y cómo lo sienten a través de sus trabajos, haciéndonos partícipes de esa agridulce tristeza que siempre hay en sus canciones, y nos encanta. Hubo un momento también para el recuerdo, para hacer un homenaje, para estar unos segundos en silencio, por la muerte de Leonard Cohen. “Hacen falta más Leonard Cohens en el mundo y menos Donald Trumps”, dijo Marc.
Dorian puso encima de la palestra los temas más aplaudidos y más cantados de toda su trayectoria. Con fuerza y con garra, con entusiasmo, haciéndonos ver que no han perdido su esencia, y que incluso se le puede dar alguna vuelta de tuerca a algunos de sus temas más famosos. En las primeras filas, y en las últimas se oía cantar, entre otras tantas, al compás del grupo Verte Amanecer, Soda Stereo, El Temblor, Estudios de Mercado o Arrecife, que fue la canción con la que presentaron su último disco. Todos coreamos con Corta el Aire eso de “Y de la vida que soñamos aún nos queda lo mejor”, y no faltaba razón. Aplausos, coros y mucha mucha emoción entre el respetable con Tristeza, La Mañana Herida, y cómo no A Cualquier Otra Parte.
Una Tormenta de Arena, y mucho confeti blanco, puso el broche de oro final a un concierto que, aunque fue largo, nos supo a corto. Queremos más Dorian, y más veces en Pamplona. Pero sobre todo, sobre todo, lo que queremos es que vuelvan a sacar otro trabajo y tenerles en las carreteras lo antes posible. Gracias, de verdad.

